Entrevista con Robert Steuckers
Sobre política,
revolución-conservadora, espiritualidad y "Synergies"
(NR-Fraction)
Pregunta: ¿Cuándo y por qué
decidiste involucrarte en política?
Robert Steuckers: Hasta la
actualidad, nunca me he involucrado en política, nunca he sido miembro de un partido
político. No obstante, soy un ciudadano interesado en cuestiones políticas pero, por
supuesto, no en los usos triviales que tiene la palabra "política". Para mí,
"política" significa mantener continuidades, o, si así se prefiere,
tradiciones, pero tradiciones que estén involucradas en la historia actual de una
particular comunidad humana. Empecé a leer libros sobre historia y política a los 14
años. Esto me condujo a un rechazo de las ideologías establecidas, que para mí carecen
de valor. Desde los 15 años, con la ayuda de un profesor de historia de la escuela
secundaria, el querido señor Kennof, comprendí que las gentes pueden entender los rumbos
esenciales de la historia en claves simples, usando atlas históricos, por ejemplo (los
colecciono, desde entonces), para así aprehender en un vistazo las principales fuerzas
que animan la escena mundial en un momento preciso del tiempo. Los mapas son muy
importantes para los políticos de alto nivel (para los diplomáticos, por ejemplo). La
idea principal que adquirí en la juventud es que todas las ideologías o pensamientos o
impresiones buscan librarse del pasado, y que negar los lazos que el pueblo tiene con sus
continuidad histórica era un error fundamental. En consecuencia, todas las acciones
políticas, desde mi punto de vista, debieran asegurar la continuidad histórica y
política, y que las acciones futuristas son también necesarias para salvar una comunidad
de las repeticiones estériles de hábitos y costumbres obsoletos.
Los discursos de muchas ideologías,
incluyendo las varias expresiones de la así llamada "extrema derecha",
aparecían ante mis ojos artificiales para las necesidades del mundo occidental, como el
comunismo fue una abstracción frente a la historia rusa, y una abstracción todavía
mayor en los diferentes pueblos sujetos al rol soviético después de 1945. La ruptura de
la continuidad o la repetición de "formas" pasadas ya muertas concluyen en la
confusión político-ideológica que vivimos hoy día, donde los conservadores no son
conservadores, ni los socialistas socialistas.
Las ideas políticas fundamentales, ante mis ojos, están mejor representadas por las
"órdenes" que por los partidos políticos. Las "órdenes" proveen a
sus afiliados de una educación continua e incluyen la noción de servicio. Las
"órdenes" nunca se fijan meros objetivos políticos de pequeñas ambiciones.
Tales "órdenes" fueron las órdenes de caballería, en la Edad Media y
Renacentista europea. La noción de "fotowwa" en la Persia islámica obedece a
esta idea, como también algunos experimentos en pleno siglo XX (La Legión de San Miguel
Arcángel, del rumano Cornelio Codreanu, el "Verdinaso" flamenco, etc.)
Pregunta: Por favor,
explíquenos qué entiende por el término "Revolución Conservadora" y, si es
posible, indíquenos algunas de sus claves ideológicas y de sus figuras fundamentales.
Respuesta: Cuando el
compuesto "Revolución Conservadora" fue usado en Europa, fue mayormente en el
sentido que le dio Armin Mohler en su famoso libro "Die Konservative Revolution in
Deutschland 1918-1932". Mohler dictó una larga lista de autores que rechazaban los
pseudo-valores de 1789 (despreciados por Edmund Burke como meros "blue prints"),
ensalzaban el rol de la germanidad en la evolución del pensamiento europeo y recogían la
influencia de Nietzsche. Mohler evitó las instancias puramente religiosas
"conservadoras", fuesen católicas o protestantes. Para Mohler, el punto
esencial de contacto de la "Revolución Conservadora" era una visión no-lineal
de la historia, pero no recogió simplemente otra vez la visión cíclica del
tradicionalismo. Después de Nietzsche, Mohler creyó en una concepción esférica de la
historia. ¿Qué significa esto? Esto significa que la historia no es una simple
repetición de los mismos sucesos a intervalos regulares, ni un camino recto que conduzca
a la bienaventuranza, al fin de la historia, al Paraíso en la Tierra, a la felicidad,
etc., sino que se asemeja a una esfera que puede rodar (mejor dicho, ser empujada) en
todas direcciones, acorde con los impulsos que reciba de las personalidades carismáticas,
fuertes. Tales personalidades carismáticas dirigen el curso de la historia hacia algunas
vías muy particulares, vías que de ningún modo están previamente fijadas por la mano
de la providencia. Mohler, en este sentido, nunca creyó en las doctrinas políticas
universalistas, sino en las personalidades que las encarnaban. Al igual que Jünger,
creía que lo "general" (en su sentido histórico) es residuo de lo
"particular". Mohler expresó su visión de las dinámicas particulares usando
el muy problemático término de "nominalismo". Para él,
"nominalismo" era la expresión certera que quería indicar cómo las fuertes
personalidades y sus seguidores eran capaces de abrir nuevas y originales vías en la
jungla de la existencia.
Las principales figuras del movimiento fueron Spengler, Moeller van den Bruck y Ernst
Jünger (y su hermano Friedrich-Georg). Podemos añadir a este triunvirato los nombres de
Ludwig Klages y Ernst Niekisch. Carl Smitt, como abogado católico y constitucionalista,
representa otro aspecto importante de la llamada "Revolución Conservadora".
Spengler quedará como el autor de
un brillante fresco de las civilizaciones mundiales que inspiró al filósofo británico
Arnold Toynbee. Spengler habló de Europa como civilización faústica, cuya mejor
expresión fue las catedrales góticas, la interacción de la luz y los colores de las
vidrieras, las tormentas de nieve con nubes blancas y grises de muchas pinturas
holandesas, inglesas y alemanas. Esta civilización es una aspiración del alma humana
hacia la luz y hacia el autocompromiso. Otra importante idea de Spengler es la idea de
"pseudo-morfosis": una civilización nunca desaparece completamente tras una
decadencia o una conquista violenta. Sus elementos pasan a la nueva civilización que
asume su sucesión y reemprende las vías originales.
Moeller van den Bruck fue el primer traductor alemán de Dostoievski. Se dejó influir
profundamente por los diarios de Dostoievski, tan llenos de severas críticas al
Occidente. En el contexto alemán después de 1918, Moeller van den Bruck abogaba, con
argumentos de Dostoievski, por una alianza Rusogermana contra el Oeste. ¿Cómo podían
los respetables caballeros alemanes, con una inmensa cultura artística, mostrarse a favor
de una alianza con los bolcheviques? Sus argumentos fueron los siguientes: durante toda la
tradición diplomática del siglo XIX, Rusia fue considerada el escudo de la reacción
contra todas las repercusiones de la Revolución Francesa y contra la mentalidad y los
modos revolucionarios. Dostoievski, un antiguo revolucionario ruso que más tarde admitió
que su opción revolucionaria fue un error, consideraba más o menos que la misión de
Rusia en el mundo era borrar en Europa los rastros de las ideas de 1789. Para Moeller van
den Bruck, la Revolución de Octubre de 1917 solo fue un cambio de ropajes ideológicos:
Rusia continuaba siendo, a despecho del discurso bolchevique, el antídoto a la mentalidad
liberal de Occidente. Derrotada, Alemania debiera aliarse a esta fortaleza
antirrevolucionaria para oponerse al Occidente, que a los ojos de Moeller van den Bruck es
la encarnación del liberalismo. El liberalismo, expresa Moeller van den Bruck, es siempre
la enfermedad terminal de los pueblos. Tras unas décadas de liberalismo, un pueblo
entrará inexorablemente en una fase de decadencia final.
El camino seguido por Ernst Jünger
es suficientemente conocido. Empezó como un ardiente soldado y joven galante en la
Primera Guerra Mundial, formando en las trincheras parte de los cuerpos de asalto que
manejaban la granada de mano con la misma elegancia que los oficiales británicos usaban
la fusta. Para Jünger, la Primera Guerra Mundial fue el fin del mundo pequeño burgués
del XIX y de la "Belle Epoque", donde todo había de ser "como debía
ser", por ejemplo, obrar acorde a los ejemplos ofrecidos por profesores y sacerdotes,
como hoy se obra de acuerdo a las autoproclamadas reglas de la "corrección
política". Bajo las "tempestades de acero", el soldado se veía reducido a
la nada, a su mero y frágil ser biológico, pero esta visión no significó a los ojos de
Jünger una excusa para un pesimismo inepto, de miedo y desesperación. Habiendo
experimentado el más cruel de los destinos en las trincheras, bajo el bombardeo de miles
de piezas de artillería que sacuden la tierra, viendo todo reducido a lo
"elemental", el soldado de infantería conoció mejor que otros el cruel destino
humano sobre la faz de la tierra. Toda la artificialidad de la vida civilizada urbana
apareció de repente como pura impostura. En la posguerra, Ernst Jünger y su hermano
Friedrich-Georg fueron los mejores escritores y periodistas nacional-revolucionarios.
Ernst se armó de una buena dosis de cinismo, ironía y serenidad a la hora de observar la
vida y los actos humanos. Durante un bombardeo sobre un suburbio parisino, donde las
fábricas estaban produciendo material de guerra para el ejército alemán durante la
Segunda Guerra Mundial, Jünger se aterrorizó ante la innatural ruta aérea, recta,
tomada por las fortalezas aéreas norteamericanas. La linealidad de las rutas aéreas
hacia París era la negación de todas las curvas y sinuosidades de la vida orgánica. En
la guerra moderna está implícita la destrucción de los devaneos y las serpentinas que
caracterizan lo orgánico. Ernst Jünger empezó su carrera como un escritor apologista de
la guerra. Después de haber observado las irresistibles arremetidas de los B-17
americanos, se desengañó completamente de los antivalores desplegados en la guerra por
la pura técnica. Después de la Segunda Guerra Mundial, su hermano Friedrich-Georg
escribió el primer trabajo teórico crítico al desarrollo de la nueva Alemania en clave
ecologista, "Die Perfektion der Technik" (La Perfección de la Técnica). La
idea principal de este libro, a mi entender, es la crítica de la "conexión".
El mundo moderno es un proceso de intento de conexión de las comunidades humanas y los
individuos a grandes estructuras. Este proceso de conexión destruye el principio de
libertad. Eres un pobre proletario encadenado si estás "conectado" a una gran
estructura, aunque ganes 3000 libras al mes, o más. Eres un hombre libe cuando estás
completamente desconectado de esos enormes tacones de acero. En cierto sentido,
Friedrich-Georg escribió la teoría que Kerouac experimentó de forma no teórica
mediante la elección de la "caída" y del "viaje", convirtiéndose en
un cantante vagabundo.
Ludwig Klaes fue otro filósofo de
la vida orgánica contra el pensamiento abstracto. Para él, la dicotomía principal se
daba entre la Vida y el Espíritu ("Leben und Geist"). La vida se encuentra
aplastada por el espíritu abstracto. Klages nació en la Alemania del Norte, pero
emigró, como estudiante, a Munich, donde gastó su tiempo libre en las tabernas de
Schwabing, el distrito donde se reunían los artistas y los poetas (y donde todavía se
reúnen). Fue amigo del poeta Stephan Georg y un estudioso de las más originales figuras
de Schwabing, como el filósofo Alfred Schuler, quien creía ser la reencarnación de un
colono romano en la Germania de las orillas del Rhin. Schuler tenía un genuino sentido
del teatro. Solía disfrazarse con la toga de los emperadores romanos, admiraba a Nerón y
montaba representaciones recordando la audiencia del antiguo mundo grecorromano. Pero más
allá de su vida de fantasía, Schuler adquirió una importancia cardinal en filosofía
por su hincapié en la idea de "Entlichtung", es decir, la desaparición gradual
de la Luz desde los tiempos de la antigua Ciudad-Estado griega y la Italia romana. No hay
progreso en la historia, sino todo lo contrario, la Luz se va desvaneciendo, al igual que
la libertad del ciudadano libre a la hora de elegir su propio destino. Hannah Arendt y
Walter Benjamin, desde la izquierda de la postura conservadora-liberal, se inspiraron en
esta idea y la adaptaron a diferentes audiencias. El mundo moderno es el mundo de la
completa oscuridad, donde existen pocas esperanzas de encontrar de nuevo períodos donde
"ser-iluminados", a menos de dar con personalidades carismáticas, como Nerón,
dedicado al arte y a los modos dionisíacos de la vida, que nos introduzcan en una nueva
era de esplendor, la cual habría de durar sólo como la bendita estación de la
primavera. Klages desarrolló las ideas de Schuler, quien nunca escribió un libro
completo, después de su muerte en 1923, debido a una operación mal preparada. Klages,
justo antes de la Primera Guerra Mundial, pronunció un famoso discurso en la colina de
Hoher Meissner, en la Alemania central, frente a la asamblea de los
"Wandervogel", el movimiento de la juventud. Este discurso tenía en título de
"El Hombre y la Tierra", y puede ser visto como el primer manifiesto
orgánico-ecologista, claro y compresible, no obstante sus sólidos fondos filosóficos.
Carl Schmitt empezó su carrera como
profesor de derecho en 1921, aun cuando vivió hasta la respetable edad de 97 años,
escribiendo su último ensayo a los 91 años. No puedo enumerar todos los puntos
importantes de la obra de Carl Schmitt en el curso de esta modesta entrevista.
Resumámoslos diciendo que Schmitt desarrolló dos ideas fundamentales: la idea de la
decisión en la vida política y la idea del "Gran Espacio". El arte de dar
forma a la política, el arte de una buena figura política, reside en la decisión, no en
la discusión. El líder ha de tomar decisiones en orden a guiar, proteger y desarrollar
la comunidad política. La decisión no es dictatorial, como dicen ahora muchos liberales
en estos tiempos de la corrección política. Al contrario: una personalización del poder
es algo más democrático, en el sentido de que un rey, un emperador o un líder
carismático es siempre una persona mortal. El sistema que impone eventualmente no es
eterno, terminará muriendo como todo ser humano. Un sistema nomocrático, al contrario,
trata de permanecer eterno, incluso cuando los eventos e innovaciones contradigan sus
normas o principios. El segundo gran tema de los trabajos de Schmitt es la idea del
"Grossraum", el Gran Espacio Europeo. Los poderes "fuera-del-espacio"
estarían impedidos para intervenir en el cuerpo de este Gran Espacio. Schmitt quería
aplicar en Europa el mismo principio que animó el presidente Monroe de los Estados
Unidos: "América para los americanos". Schmitt podría compararse a los
"continentalistas" norteamericanos, críticos con las intervenciones de
Roosevelt en Europa y Asia. Los iberoamericanos también desarrollaron similares ideas
continentalistas, y los imperialistas japoneses que hablaban del Gran Área del Pacífico.
Schmitt dotó a esta idea del "Gran Espacio" de una fuerte base jurídica.
Niekisch es una figura fascinante en
el sentido en que su debut público lo ejerció como líder comunista del
"Soviet" de la República Bábara de 1918-19, que fue aplastado por los
Freikorps de von Epp, von Lettow-Vorbeck, etc. Obviamente, Niekisch se desilusionó por la
ausencia de una visión histórica en el trío bolchevique de la revolución muniquesa
(Lewin, Keviné, Axelrod). Niekisch desarrolló una visión eurasiática, basada en la
alianza entre la Unión Soviética, Alemania y China. La figura ideal que habría de
ejercer como motor humano de esta alianza era el campesino, el adversario de la burguesía
occidental. Aquí es obvio un cierto paralelismo con Mao-Tse-Tung. En las revistas que
editó Niekisch descubrimos continuamente tentativas germanas de apoyo a todos los
movimientos antibritánicos o antifranceses en sus imperios coloniales o en Europa
(Irlanda contra Inglaterra, Flandes contra la Bélgica afrancesada, el nacionalismo Indio
contra la Gran Bretaña, etc.).
Espero haber explicado en pocas
palabras las principales tendencias de la llamada Revolución Conservadora en Alemania
entre 1918 y 1933. También espero que quienes conozcan este movimiento pluridimensional
puedan perdonar mi introducción esquemática.
PREGUNTA: ¿Tiene usted un
"ángulo espiritual"?
RESPUESTA: Para contestar esta pregunta, intentaré ser sucinto. En el grupo de
amigos que intercambiábamos ideas políticas y culturales a finales de los setenta, nos
topamos con la obra de Julius Evola "Rebelión contra el mundo moderno". Algunos
rechazaban totalmente cualquier predispuesto espiritual, argumentando que se trataba de
especulaciones estériles: preferían leer a Popper, Lorenz, etc. Yo acepté algunas de
sus críticas, y todavía me disgustan algunos argumentos de las especulaciones evolianas,
alegando un mundo espiritual de la Tradición contra toda realidad. El peligro está en
desatender el mundo real como mera trivialidad; pero este es, por supuesto, el culto a la
Tradición principalmente apoyado por los jóvenes "que sienten el mal en su propia
piel", como dice el refrán inglés. El sueño de vivir como seres de cuentos de
hadas es una forma de rechazo de la realidad. Pero en el capítulo 7 de "Rebelión
contra el mundo moderno", Evola, al contrario, reafirma la importancia de los
"numena", las fuerzas que actúan en las cosas, los fenómenos (mejor "los
poderes") naturales. Evola describe cómo la primitiva mitología romana ponía el
acento en los "numena" antes que en las divinidades personalizadas. Hago mía
esta idea. Más allá de la gente y de los dioses de las religiones usuales (sean paganos
o cristianos), existen fuerzas actuantes, y el hombre puede colocarse en concordancia con
ellas, con objeto de salir triunfante en sus acciones terrenas. Mi orientación
religiosa-espiritual es más mística que dogmática, en el sentido de la tradición
mística de Flandes y Renania (Ruusbroec, Mesister Eckhart
), pero también en el
sentido seguido por Ibn Arabi en el área musulmana o de Sohrawardi entre los persas, que
admiraban el real esplendor de la vida y del mundo. En estas tradiciones se rechaza el
culto dogmático, la dicotomía entre la divinidad, lo sagrado, por una parte, y el mundo,
lo profano, por la otra. Las tradiciones místicas significan la omni-compenetración y la
sinergia de todas las fuerzas actuantes en el mundo.
PREGUNTA: Me gustaría que
explicase a nuestros lectores el por qué dedica tanta importancia a conceptos tales como
geopolítica o eurasismo.
RESPUESTA: La geopolítica es
una mixtura de historia y geografía o, en otras palabras, del tiempo y del espacio. La
geopolítica es un conjunto de disciplinas (no una disciplina) que interesan a un buen
gobierno en el tiempo y en el espacio. Como punto de contacto entre la historia y la
geografía, la geopolítica interesa a todo poder serio que se entienda a sí mismo como
institución, es decir, como continuidad histórica. Ningún poder serio puede sobrevivir
sin una dominación y una sujeción de la tierra y el espacio. Todos los imperios
tradicionales, antes que nada, organizaban la tierra mediante la construcción de vías de
comunicación (Roma es el ejemplo) o mediante el control de grandes ríos navegables
(Egipto, Mesopotamia, China), y solo así pudo emerger una larga historia, en el sentido
de continuidad. Y de ahí también el nacimiento de las primeras ciencias prácticas
(astronomía, meteorología, geografía, matemáticas) bajo la protección de estructuras
armadas, con un código del honor especialmente codificado en Persia, matriz de las
órdenes de caballería. L Imperio Romano, primer Imperio sobre el solar europeo, se
centralizó alrededor del Mediterráneo. El Sacro Imperio Romano-Germánico no encontró
su propio corazón, tan bien organizado como lo era el Mediterráneo. Las vías fluviales
de Centroeuropa conducían al Mar del Norte, el Báltico y el Mar Negro, pero no estaban
conectadas entre ellas. Esta fue la verdadera tragedia de la historia germana y europea.
La nación fue devorada por las fuerzas centrífugas. El emperador Federico II
Hohenstaufen intentó restaurar el control del Mediterráneo, con Sicilia como pieza
geográfica central. Su intento fue un trágico fracaso. Sucede que sólo ahora la
emergencia de una renovada forma imperial (bajo una ideología moderna) es posible en
Europa: después de la realización del proyecto "Blue Stream", la apertura de
un canal que permita el tráfico fluvial entre el Rhin y el Danubio. Una conexión directa
entre el Mar del Norte (incluyendo el sistema fluvial del Támesis en Gran Bretaña) y el
Mar Negro, permitiendo a las fuerzas económicas y culturales centroeuropeas extenderse
hasta las orillas de los mismos países caucásicos. Quienes posean una buena memoria
histórica, no cegada por los tópicos ideológicos del modernismo, recordarán el rol de
las orillas del Mar Negro en la historia espiritual de Europa: en Crimea, muchas viejas
tradiciones, paganas y bizantinas, fueron preservadas en las cavernas de los monjes. Las
influencias de Persia, especialmente los valores de la vieja caballería zoroástrica,
alcanzaron la Europa central y Occidental también siguiendo las orillas del Mar Negro.
Sin estas influencias, Europa estaría espiritualmente mutilada.
Por ende, el área del
Mediterráneo, el Rhin (con su afluente el Rhone) y el Danubio, los ríos navegables rusos
que desembocan en el Mar Negro y el mismo Mar negro y el Cáucaso pueden constituirse en
una verdadera área de civilización, defendida por una fuerza militar unificada, basada
en una espiritualidad heredera de la antigua Persia. Esto es lo que significa, a mis ojos,
Eurasia. Mi posición es levemente diferente a la de Alexandr Duguin, y ambas posiciones
son perfectamente compatibles.
Cuando los otomanos tomaron el
control completo en la Península Balcánica, en el siglo XV, las rutas terrestres
estuvieron prohibidas a los europeos. Además, con la ayuda de los piratas berberiscos del
Norte de África, con base en Argel y capitaneados por Barbarroja, los turcos cerraron el
Mediterráneo al comercio pacífico europeo y a su expansión hacia la India y China. El
mundo musulmán trabajó en el sentido de degollar mediante el bloqueo a Europa y a
Moscovia, corazón del futuro Imperio Ruso. Todos ellos, europeos y rusos fijaron sus
esfuerzos en la destrucción del bloqueo Otomano. Los portugueses, los españoles, los
ingleses y los holandeses lo intentaron mediante la búsqueda de nuevas rutas marinas,
circunvalando el África y las masas terrestres asiáticas, arruinando primero el reino de
Marruecos y su monopolio del oro procedente de las minas del África Ecuatorial, y que
clamaba para construir una armada capaz de conquistar de nuevo la Península Ibérica. Con
sus expediciones al África Occidental, los portugueses fueron ellos mismos a buscar el
oro, y Marruecos se convirtió en un mero poder residual. Más tarde, los portugueses
regresaron de la India con el primer cargamento de especias, rompiendo para siempre el
bloqueo otomano, dando también por vez primera una verdadera dimensión eurasiática a la
historia europea.
Al mismo tiempo, los rusos estaban
rechazando a los tártaros, tomando la ciudad de Kazán y rompiendo el cerrojo tártaro
del bloqueo musulmán. Fue el comienzo de la perspectiva geopolítica eurasista rusa.
El blanco de la estrategia global americana, desarrollada por un hombre como Zbigniew
Bzrzezinski, es recrear artificialmente el bloqueo musulmán, sosteniendo y apoyando el
militarismo turco y el panturanismo. En esta perspectiva, apoyaron tácitamente, y
todavía secretamente, las reivindicaciones marroquíes sobre las Islas Canarias y usan a
Pakistán para impedir los contactos territoriales entre la India y Rusia. Por ello es
doblemente necesario para la Europa y para la Rusia de hoy recordar la contraestrategia
elaborada por TODOS los pueblos europeos en los siglos XV y XVI. La historia europea
siempre ha sido pensada en claves y visiones pequeño-nacionalistas. Es hora de
reconsiderar la historia europea en claves y visiones de convergencias y alianzas comunes.
Las hazañas marinas de los portugueses y las hazañas terrestres de los rusos son ambas
convergentes, convergentes como acciones de Eurasia. La batalla de Lepanto, en la cual las
flotas genovesa, veneciana y española unieron esfuerzos bajo la dirección de Don Juan de
Austria para controlar el área mediterránea oriental, es un modelo histórico para
meditar y recordar. Pero la más importante alianza eurasiática fue sin duda la Santa
Alianza liderada por Eugenio de Saboya, a fines del siglo XVII, que hizo retroceder a los
otomanos en 400.000 kilómetros cuadrados de tierra en los Balcanes y en el sur de Rusia.
Esta victoria permitió a los zares rusos del siglo XVIII, especialmente a Catalina la
Grande, vencer en otras ocasiones otras batallas decisivas.
Mi eurasismo (y, por supuesto, todo
mi pensamiento geopolítico) es una clara respuesta a la estrategia de Bzrzezinski y está
profundamente enraizada en la historia europea. No es comparable en absoluto con las
estúpidas posturas de algunos pseudo-nacional-revolucionarios chiflados, ni con las
bonitas estampas estéticas de los neo-derechistas que quieren pasar por filósofos. Por
otra parte, he de hacer una última anotación sobre geopolítica y eurasismo: mis
principales fuentes de inspiración son inglesas, como el atlas histórico de Colin
McEvedy, los libros de Peter Hopkirk sobre los servicios secretos en el Cáucaso y en Asia
Central, a lo largo de la Ruta de la Seda y en el Tibet, las reflexiones de Arnold Toynbee
en sus veinte volúmenes de "A Study of History".
PREGUNTA: ¿Cuál es su
visión de Estado? ¿es necesario tener sistemas o infraestructuras como medios de
organización sociopolítica, o piensa usted que una forma descentralizada de tribalismo e
identidad étnica pudiera ser una mejor solución?
RESPUESTA: Su pregunta requiere un libro entero para ser contestada en su
integridad. Primero, quisiera decir que es imposible tener una visión de "EL"
Estado, pues hay muchas formas de Estado en el mundo. Por supuesto, hay que hacer
distinciones entre un Estado, que todavía es un genuino y eficiente instrumento para la
promoción de un pueblo, y también para proteger su civilización contra las amenazas
maquinadas por sus enemigos externos o internos, o naturales (calamidades, inundaciones,
hambrunas, etc.). El Estado es esculpido por un pueblo viviendo en un territorio
específico dado. Por supuesto, soy crítico con los estados artificiales, como aquellos
que son impuestos por las así llamadas necesidades universales. Tales estados son simples
máquinas para someter o explotar una población por una oligarquia o por intereses
alógenos. Una organización de los pueblos, acorde con los criterios étnicos, podría
ser una solución ideal, pero desafortunadamente, como los eventos en los Balcanes nos han
mostrado, la mengua y el flujo de poblaciones en la historia de Europa, África o Asia muy
a menudo ha desplazado a los grupos étnicos más allá de sus fronteras naturales,
instalándose en territorios formalmente controlados por otros. Los estados homogéneos no
pueden construirse en tales situaciones. Esta ha sido la fuente de muchas tragedias,
especialmente en la Europa Oriental y Central. La única perspectiva, hoy, es pensar en
términos de Civilización, como propone Samuel Huntington en su famoso artículo y libro
"The Clash of Civilisations" ("El choque de las Civilizaciones"),
escrito en 1993.
PREGUNTA: En 1986, usted
escribió: "la Tercera Vía existe en Europa al nivel de teoría, lo que necesita son
militantes" ("Europe: A New Perspective", en The Scorpion, Issue #9, p.6).
¿Es todavía el caso, o ha habido cambios desde entonces?
RESPUESTA: Básicamente, la situación es la misma. O quizás peor, porque, al
avanzar en edad, puedo percatarme que los niveles de educación clásica se han
desvanecido. Nuestro modo de pensar es en cierto sentido spengleriano, abarcando toda la
historia del género humano. Guy Debort, líder de los situacionistas franceses desde
finales de los cincuenta a los ochenta, pudo observar y deplorar que la "sociedad del
espectáculo" o "show society" tiene como objetivo principal destruir todos
los modos de pensamiento basados en términos históricos para reemplazarlos por tópicos
artificiales o simples embustes. La erradicación de las perspectivas históricas de las
cabezas de los alumnos, de los estudiantes y de los ciudadanos, por medio del trabajo
diluido de los mass-media, es la gran manipulación que nos conduce a un mundo orwelliano,
sin memoria. En una situación tal, todos nos arriesgamos al aislamiento de O´Brians. No
hay tropas frescas de voluntarios dispuestas a ese esfuerzo.
PREGUNTA: Para finalizar,
háblenos sobre su compromiso con "Synergies Européennes" y sus planes para el
futuro
RESPUESTA: "Synergies" fue creado con la idea de agrupar gentes de todos
sitios, especialmente quienes publicaban revistas, con la idea de difundir más
rápidamente los mensajes que nuestros autores habían desarrollado. Pero el conocimiento
de lenguas siempre es un problema. Siendo políglota, como usted sabe, siempre me he
abrumado ante la repetición de los mismos argumentos en todos los niveles nacionales.
Marc Lüdders, de Synergon-Alemania, coincide conmigo. Es triste que los numerosos e
importantes trabajos desarrollados en Italia no sean conocidos en Francia o Alemania, y
viceversa. Con Con relación a lo aquí dicho, mi mayor deseo seria ver cómo el
intercambio de textos se realiza de forma rápida en los próximos veinte años.