Nietzsche
J TL.
Federico Guillermo Nietzsche nació en Roecken, población de Turingia, el 2 de octubre de 1844. Su padre era pastor protestante, de lo que puede deducirse que conociera ya en su infancia y de cerca la moral cristiana. En julio de 1849, cuando tenía cinco años. murió su padre y la familia, su madre y su hermana, se trasladan a Naumburg.
A los 15 años ingresa en la escuela de Pforta y cursa en ella estudios secundarios; el
ingreso en esta escuela lo obtiene mediante una beca. La superioridad intelectual de
Nietzsche, que de pequeño se vislumbra, se hace ahora patente; sus compañeros se la
reconocen a pesar del "pathos de la distancia" que mantenía con ellos y que
será su sino durante toda su vida. Incluso al final de ella exclamará en "Ecce
hommo": "¡Sobre todo, no me confundáis con otros!' Es una época en que el
estudio le absorbe por completo, y causa admiración ver la multitud, variedad y
profundidad de las lecturas de Nietzsche, que a los 18 años tenía ya una filosofía
propia, influenciada por Emerson y Fichte -más tarde la definitiva influencia la
recibirá de Schopenhauer-. Pero en las materias que más destaca es en el latín, el
griego antiguo y en el cristianismo romántico. En la cultura griega y en el cristianismo
fija su atención en el problema moral, que no dejará de analizar y ser su problema a
resolver durante toda su vida. Al mismo tiempo, aumenta su afición por la música, tanto
como intérprete como compositor. Tocaba el piano con brillantez, siendo a la vez un gran
improvisador. Wagner llegó a decir de él más tarde 'que era demasiado buen músico para
ser profesor".
A pesar de sus esfuerzos por ser sociable, no parece haber tenido mucho éxito en el
empeño. Su mejor amigo, que lo seria durante toda su vida, era Paul Deusen, que más
tarde se convirtió en reconocido orientalista debido a su obra sobre la "Vedanta',
que sigue siendo clásica. En 1864, terminados sus estudios secundarios en Pforta, ingresa
en la Universidad de Bonn para seguir estudios de filología clásica y teología, pero
pronto abandona esta ultima materia para dedicarse por entero a la filología y a la
fisiología, donde encuentra unos puntos de apoyo esenciales que, junto con su intuición
del problema moral, darán a su filosofía la clasificación, si es que se la puede
encajar en un solo molde, de filosofía vitalista (En España, Ortega y Gasset con su
racio-vitalismo, será el máximo exponente de ella).
Su fe en este periodo había ya naufragado. Es el año 1865 y decide trasladarte a Leipzig
para proseguir y perfeccionar sus estudios de filología clásica al lado de la máxima
figura alemana en este campo, el profesor Ritschl. Son años de total entrega a estos
estudios; funda una Asociación filológica en la que da conferencias, lo que será
definitivo para su futuro inmediato.
Pero decisivo para él es el encuentro, en una librería de Leipzig, de la obra cumbre de
Schopenhauer, El mundo como voluntad y representaci6n. El mismo nos dice: Yo no sé qué
demonio me sopló volver a casa con aquel libro. Apenas estuve en mi habitación, abrí el
tesoro que había adquirido y comencé a dejar obrar sobre mi a este sombrío y enérgico
genio". Se dice que durante quince días estuvo absorto en su lectura, releyén-dolo
diez veces.
Aunque la originalidad y profundidad de Nietzsche se han demostrado incomparablemente
superiores a las del viejo rival de Hegel, no cabe duda de que aquella obra abrió la
brecha por la que tenía que penetrar, más tarde, el viento demoledor del
'Zaratustra".
En 1868 conoce, por mediación de la esposa de Wagner, Cósima, al famoso compositor, que
cree ver en el joven filósofo al ideal teorizador de sus monumentales dramas musicales,
como así será, en parte, con 'El nacimiento de la tragedia". Este mismo año, el
profesor Ritchls, que le tenía en gran estima, logró que la Universidad de Basilea, en
Suiza, le ofreciera la Cátedra de Filología Clásica. Aceptó, y cuando tan solo tenía
24 años Facultad de Leipzig le concedía, sin previo examen, y sin tesis, el título de
Doctor, como premio a los relevantes estudios realizados y de las conferencias dadas sobre
filosofía. El discurso que, como lección de principio de curso, pronunció ante el
auditorio de la Universidad de Basilea, que esperaba con expectación la palabra del sabio
de 24 años, versó sobre la personalidad de Homero y satisfizo a los más exigentes..
A partir de aquí, su vida es accidentada y llena de acontecimientos. Desde la Guerra
Franco~Prusiana, en que se alista en un cuerpo de ambulancias (los estatutos de Suiza le
prohibían empuñar las armas), hasta sus amores con Lou Salomé, su ruptura con Wagner,
sus visiones y su amargo final psíquico y finalmente su muerte física, su ingente obra
es cronológicamente la siguiente:
1871: 'El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música'
1873: Primera de las 'Consideraciones intempestivas": 'David Straus, el confesor y el
escritor". "Segunda intempestiva': 'Sobre La utilidad y La desventaja de La
ciencia histórica". "Tercera intempestiva Schopenhauer como educador.
1876: "Cuarta intempestiva": "Richard Wagner en Bayreuth" (Su ruptura
con Wagner). "Humano, demasiado humano" (antítesis del 'Parsifal"
wagneriano).
1881: "Aurora. Pensamientos sobre los prejuicios morales".
1882: Empieza el cielo del 'Eterno retorne' que como primera obra presenta 'La Gaya
ciencia".
1883: Escribe la primera y segunda parte de "Así habló Zaratustra", ya de
lleno en la visión cósmica del'Eterno retorno".
1884 y 1885: Escribe la tercera y cuarta parte de 'Así habló Zaratustra".
1886- Ultima parte del ciclo del "eterno retorno"; escribe: "Más allá del
bien y del mal" (Preludios para una filosofía del futuro).
1887: Escribe "La genealogía de la moral" (Una disección de la religión y de
la moral).
1888: Se trata de su año más pródigo, tiene prisa en plasmar sus pensamientos; nota los
primeros síntomas graves de la enfermedad que terminaría con él. Escribe: "Wagner.
Un problema para amantes de 1a música'. Para adentrarse ya en lo que tenía que ser su
obra magna: "Transvaloración de todos los valores. A modo de prólogo de esta obra,
escribe Crepúsculo de los ídolos" (O cómo se filosofa a martillazos). (Aconsejamos
que a los que se interesen por la obra de Nietszche, eviten estudiar sus obras por orden
cronológico, y empiecen precisamente por ésta, 'Crepúsculo...'). A continuación
escribe 1a primera parte de "Transvaloracion...", que es su famoso
"Anticristo '. Termina "Ditirambos de Dionisio", para en seguida escribir
su autobiografía filosófica "Ecce hommo" y "Nietzsche contra
Wagner".
Lo que se conoce como "Voluntad de poder', se trata en realidad de escritos póstumos
recopilados por su hermana Elisabeth y por los editores. Estos apuntes estaban destinados
a formar lo que hubiera sido su obra cumbre: "Transvaloración de todos los valores'.
En un día de Otoño de 1889, el gran filósofo, preso de un ataque de apoplejía que
terminaría con su vida, se abraza al cuello de un caballo en los arrabales de Turín para
preservar al noble bruto de los malos tratos que le aflige un carretero. A partir de
aquí, Nietzsche, el filósofo, ya no existe. Tenía 45 años, la edad dorada de la
madurez y de la experiencia. Finalmente, y sin lograr recuperarse jamás de este último
ataque, muere el 25 de agosto de 1900 a la edad de 56 años.
Pensamiento Nietzscheano
Nietzsche vive en una época crucial para la historia de Occidente; después de haber
desbastado los residuos feudales con la revolución francesa, la burguesía, por pura
dinámica social, tiende a imitar y restablecer, aunque inconscientemente, las normas
antiguas. Pero éstas se basaban en la sacralidad de todas sus formas y, por tanto,
adaptadas por todas las conciencias. El orden burgués se basa por el contrario en el
democratismo y lógicamente en el poder económico; por tanto, todas las normas de
convivencia que invoquen a la moral, pueden ser -en este caso si- dialécticamente
discutidas, luego devienen irreversiblemente heridas hasta ser demolidas.
En estos momentos de convencionalismos es cuando Nietzsche exclama: 'Dios ha muerto!
". Esta exclamación, que a nuestras derechas clericales les ha parecido en el mejor
de los casos una caprichosa y excéntrica afirmación, cuando no una blasfemia, expresa en
realidad algo mucho más profundo y al mismo tiempo dramático. Tal como hemos visto, por
el advenimiento del factor económico como conformador no sólo de la vida social sino
incluso como "cosmovision", la idea de Dios, que hasta entonces impregnaba toda
la existencia humana , desaparece. El orden antiguo debe, pues, ceder su puesto a un orden
nuevo. Pero ¿Qué tipo de orden será este? Este es el problema fundamental con el cual
Nietzsche se enfrenta y trata de esclarecer a lo largo de toda su vida y su obra. El
esfuerzo gigantesco que realiza para la adivinación de la nueva era que debe venir le
hace decir en sus postrimerias "No es la duda, es la certeza lo que vuelve loco"
Para una mayor comprensión de su pensamiento, dividiremos su filosofía en tres puntos
que creemos fundamentales:
A) Critica del orden antiguo y de la moral en general.
B) Advenimiento inevitable y transitorio del nihilismo en el interregno entre las dos eras
y definición del Superhombre" y de la "Voluntad de poder".
C) Descripción metafórica y fisiológica de la Ley del "Eterno Retorno de lo
Idéntico".
A)Critíca del Orden antiguo y de la moral - Nietzsche ve en el
cristianismo el fermento de debilitación de Occidente. Según él, el cristianismo no ha
hecho más que reanudar, disfrazándolo, los temas del judaismo, el odio a las clases
aristocráticas, el odio a las individualidades superiores. Hace reanudar en el
cristianismo todos los traumas de una comunidad judía dominada por los sacerdotes,
quienes para ser perpetuamente dirigentes necesitan de una masa de oprimidos, de
fracasados y de paranoicos. Más que a esta partida de apóstoles de Jesús, Nietzsche
acusa directamente a San Pablo de esta transfusión venenosa de judaísmo transformado en
cristianismo y trasplantado a Occidente.
¿Qué es entonces el cristianismo? Y Nietzsche responde: Es la forma decadente del mundo antiguo". Pero hasta llegar hasta sus últimas consecuencias, el Cristianismo ha tenido que engendrar debilitación en el espacio y en el tiempo, así dice seguidamente "Porque la revolución francesa es la hija y la continuadora del cristianismo... tiene ese mismo instinto hostil a las castas, a la aristocracia, a los últimos privilegios. A consecuencia de la revolución francesa, el socialismo, tiranía extrema ejercida por necios y mediocres, disimula mal su voluntad de negar la vida".
Así todo se concatena: de Sócrates al cristianismo, de éste a la revolución francesa y de ésta al socialismo, en formas y ropajes diferentes es el mismo fenómeno de debilitación; en una palabra: Decadencia.
B) Voluntad de poder, Nihilismo y "Superhombre" - Una
de las concepciones más hondas en Nietzsche es la 'voluntad de poder". Pero la
expresión alemana "dar Wílle zur Macht" parece que tiene mas fuerza, viene a
significar la voluntad tensa hacia el poder actuante".
¿En qué consiste el poder? Nietzsche dice: 'La lucha por la existencia, esa fórmula
designa un estado de excepción. La regla es más bien la lucha por el poder, la ambición
de tener más y mejor, y más aprisa y más a menudo.
En toda su obra, Nietzsche no razona como filósofo o filólogo simplemente; aporta
además sus profundos conocimientos como fisiólogo y como biólogo. Así concibe la
historia como biólogo pero rechaza tanto el científicismo tomo la religión por su
parcialidad y reduccionismo. Para él, la vida no es ni una combinacion de partículas
elementales ni el capricho de un Ser Sobrenatural. En sus fragmentos póstumos ya
mencionados,recopilados por su hermana y por los editores, hasta concluir en la obra
intitulada 'Voluntad de Poder", dice lo siguiente:
"Hay que ver en la vida una organización cualitativa que sólo puede captarse desde
el interior. La influencia de las 'circunstancias exteriores" ha sido locamente
exagerada por Darwin. Lo esencial del proceso vital es, justamente, esa fuerza inmensa que
crea las formas desde dentro', que utiliza, que explota, las circunstancias
exteriores". Y continúa: "Me adhiero al movimiento mecanicista que reduce todos
los problemas de la moral y de la estética a problemas da fisiología, éstos a problemas
químicos, éstos a problernas mecanicos, pero con la diferencia de que no creo en la
materia".
Si rechaza tanto el mecanicismo materialista que describe los fenómenos desde el exterior
sin esclarecerlos, y tambien las simplistas exposiciones religiosas del cristianismo que
usan y abusan de la Fe como única vía de conocimiento, resulta que para explicar la
evolución de la Humanidad tiene forzosamente que existir una fuerza interna que obedezca
a una lógica. Para Nietzsche esa fuerza interna no es otra que la Voluntad de Poder
(véase también a Schopenhauer), de la cual la vida no es más que una forma particular.
La decadencia por lo tanto no es un fenómeno psicológico ni un accidente, sino un
momento 'necesario" de toda la manifestación de la vida. Contra la decadencia nada
se puede "una sociedad no es libre de permanecer joven".
No puede impedirse la decadencia, como tampoco se puede
mantener una planta, un animal o un hombre en perpetua juventud. Pero hemos visto también
que, sobre el fenómeno de degeneración, añade -si es que todo no proviene de lo mismo
(apuntamos nosotros)- efectos psicológicos. ¿Qué cabe hacer entonces? En lugar de
resistir a la decadencia ineluctable y de obrar contracorriente, hay que precipitarla, o
al menos mantenerse muy al margen y dejar pasar la marca (ver "Cavalgare el
tigre" de Julius Evola). Cuando los valores ya no son vigentes, es preferible que
desaparezcan cuanto antes pero esto ultimo, es labor para nihilistas, marxistas y demás
chusma. Destruir! Ese es su trágico protagonismo.
Puestas así las cosas, pudiera creerse que la visión trágica de Nietszche conduce al
suicidio y a la nada. Pero justo en este momento, pasa enseguida a otro plano. Del
Nietzsche crítico, biólogo, fisiólogo, pasa al visionario:
"Lo que cuento es la Historia de los dos siglos próximos. Describo lo que vendrá,
lo que ha de venir infaliblemente: el advenimiento del nihilismo. Esa historia puede ser
contada ya desde ahora, pues la misma necesidad está manos a la obra".
Pero este eso necesita ser sobrepasado, la misma necesidad estará también manos a la
obra en el momento oportuno. Nietzsche remata su pensamiento con dos visiones grandiosas:
el superhombre" y el eterno retomo'.
¿Que es el Superhombre?
Algo tan complejo de definir y más de comprender hace que Nietzsche sólo pueda
explicarlo metafóricamente en " Así habló Zaratustra". Y es que las grandes
visiones e intuiciones sólo pueden ser contadas de esta forma. Es como decía San
Agustín hablando de los dogmas: Cuando lo pienso lo comprendo perfectamente, pero no así
cuando pretendo explicarlo'. Sin embargo, puedo deducirse que, para Nietzsche, el hombre
es un ser inacabado, que lo mismo puede tender a la superación que a la regresión; en el
Zaratustra" dice así: 'El sobrehumano es el sentido de la tierra. Yo os lo conjuro,
oh hermanos míos!, permaneced fieles a la tierra... El sentido de la tierra es la
aceptación de la voluntad de poder, la toma de responsabilidad de la fuerza que está en
el hombre. Este "superhombre", desprovisto de dioses, en el futuro tendrá que
valerse únicamente de sus fuerzas, sin esperar para él acciones sobrenaturales (ángeles
de la guarda). Sin embargo, existe para cada hombre sitiado así, ante el cosmos una
posible 'salvación': aceptar la propia situación, dar un enérgico si a los hechos y
autoafirmarse por la acción la lucha y la 'voluntad de poder".
El Eterno retorno de lo identico
En una célebre, parábola, Zaratustra describe las tres metamorfosis del espíritu, que
coinciden evidentemente con los diferentes estados que el hombre ha adoptado en cada uno
de los ciclos históricos: el espíritu se torna camello, en este caso es una bestia de
carga que pone de rodillas para llevar la carga mas pesada, que le aplasta y uvas». (esta
etapa puede coincidir con el periodo que va desde la Revolución Francesa hasta principios
de nuestro siglo, aunque no trata de dar una cronología exacta, sólo una situación de
lugar). Luego el espíritu del camello se convierte en el espíritu del león. Este es el
enemigo del último año y del último Dios: quiere medirse con. el 'gran dragón'. El
nombre del gran dragón es 'debes', pero el alma del león dice 'quiero'. Todos los
valores han sido creados en el pasado y la suma de todos ellos soy "yo" (el
'gran dragón" significa las viejas normas que perduran y en las que nadie cree
realmente: religión, ética, moral, etc). El león - rebela, se liberta y en actitud de
negación y de destrucción corresponde a la actitud nihilista. Pero si el león es capaz
de destruir, en cambio no crea valores nuevos (véase lo que hemos dicho anteriormente
sobre el trágico protagonismo que tienen asignados anarquistas y marxistas en la
actualidad). La creación de estos nuevos valores será obra del niño.
'Porque el niño es inocencia pura y olvido, nuevo comienzo, Juego, rueda que se mueve
sola, primer móvil y afirmación santa". Así es como con el retomo a la infancia
será la auténtica evolución, con la superación del hombre por el superhombre.
No es posible acercamos verdaderamente a la filosofía de Nietzsche olvidando esta teoría
para él esencial del "eterno retorno' y, por contra son numerosos los que no la
tienen en cuenta, con lo cual toda su filosofía se reduce en este caso a crítica y
destrucción simple. Así se comprende que el nihilismo haya podido 'adjudicarselo".
Nietzsche había intentado dar a esta teoría un fundamento físico y metafísico y en
1882 hubiese querido, con ese propósito, emprender nuevos estudios. Ello no le fue
posible debido a que la enfermedad que acabaría con él ya le estaba debilitando. Sin
embargo, en la obra cumbre que preparaba: 'Transvaloración de todos los valores",
cuya primera pasto logró escribir en "El Anticristo' y los apuntes restantes
-póstumos- que configuran "La volunntad de poder", aparecen varios intentos
para darle solidez y continuidad: "El mundo seria un ciclo que ya se habría repetido
un número infinito de veces y cuyo juego se desarrollaría infinitamente". "El
movimiento circular no es devenido, es la ley original, al igual que la masa de fuerzas es
la ley original sin excepción, sin in fracción posible".
Como puede adivinarse, se trata de una teoría cósmica. Aquí hay que distinguir entre
una teoría cósmica y una teoría científica. Una teoría científica sólo atañe a
determinados fenómenos en muchos casos aislados de otros, sin ningún nexo en cuanto a la
esencia de la existencia. En cambio, una teoría cósmica abarca globalmente al ser en su
totalidad. Los filósofos presocráticos, cuyo pensamiento tanto influyó en Nietzsche, no
eran científicos en el sentido moderno de la palabra. El sabio es un tipo ajeno a esta
época que ignora también la especialización de las ciencias. Lo que aparece son
tentativas de dominar el universo por el pensamiento".
Pero ¿qué es lo perecedero y lo eterno en esta ley cíclica? Y Nietzsche responde: ''Lo
que es ajeno a lo mismo, lo transitorio, los fenómenos de degeneración, de decadencia y
de caducidad. Su masa puede cubrir un cierto tiempo las fuerzas de la voluntad de poder,
mas no las altera. El eterno retorno de lo mismo no es otra cosa que la promesa del eterno
surgimiento de la juventud'.
En el momento en que en Europa y en Occidente en general, toda literatura y todo ensayo
sólo se reduce a la crítica, Nietzsche sobrepasa esta corriente y afirma que la vida y
el pensamiento sólo pueden ser salvados por la vuelta a las antiguas fuentes (anteriores
al cristianismo, se entiende) del pensamiento occidental.
Este pensamiento ha sido seguido posteriormente especialmente por Martín Heidegger.
Spengler, cuando escribe su monumental "Decadencia de Occidente', no puede menos que
tenerla muy presente. Es también la ley básica de los esotéricos, con René Guénon y
Julius Evola como máximos exponentes, Vintila Horia, el gran pensador rumano afincado en
España es, hoy por hoy, en nuestra Patria, el hombre que más lejos ha llevado este
pensamiento, aunque desde una perspectiva católico- integrista, aunque parezca
contradictorio si se mira superficialmente. Pero donde más vigor está tomando esta
corriente es indudablemente entre los pensadores franceses -antes "intelectuales' del
marxismo- con lo que hoy ya es una fuerza pensante de importancia considerable: La Nueva
filosofía; y en especial, y anterior a éstos, como auténticos precursores'en este siglo
y en Francia, los componentes y colaboradores de las prestigiosas revistas francesas
"Nouvelle Ecole'' y "Etudes et Recherches". De esta última, y como
síntesis y broche de lo que acabamos de exponer, tomamos un párrafo de un artículo de
Alain de Benoíst: "Ya no hay absoluto, pero no podemos vivir sin lo absoluto,
sin algo que nos traspasa y que motiva cada uno de nuestros comportamientos. Nadie se
libra del problema de su trascendencia. Pero sobre todo, por primera vez, somos
conscientes de qué se trata: conscientes del. relatividad de las normas y conscientes de
su necesidad. De ahí deriva el que sólo podrá nacer una nueva objetividad de una
subjetividad heroica, de una subjetividad afirmada conscientemente como norma para
algunos, con tal poder que termine pareciendo natural a todos. ¿Es realmente sobrehumana
la resolución de semejante contradicción? Sin duda."