Globalización...
en busca de un modelo único de vida
Antonio
Martin Beaumont
El fenómeno de la globalización
o mundialización ha sido analizado por historiadores, políticos, sociólogos,
periodistas, etc. Para algunos supone la panacea a los problemas de la humanidad, para
otros, en cambio sólo es una estrategia del poder económico que para mantenerse se arma
con todos los principios del neoliberalismo. También hay quien afirma que la
globalización es el sueño de la derecha conservadora, y por contra, el enemigo mortal de
la izquierda progresista, la lucha de los ricos contra los pobres... y, la mayor de las
utopías: la liberación del Tercer Mundo.
Pero la mundialización es mucho más que todos sus falsos tópicos. Es un estado de
ánimo, una visión del mundo, de las cosas y de sus relaciones, nacida en la Europa en el
siglo XVIII, que busca la imposición mediante la fuerza imparable de la cultura de masas
de un modelo único de vida, con la fáustica aspiración de superar toda diferenciación
legítima, sea ésta del carácter que sea, de las sociedades humanas tradicionalmente
articuladas y cuyo fin último es el poder en sí, lejos de cualquier justificación
auténtica trascendente o altruista.
La 'élite secreta' de la
globalización
El selecto grupo Bilderberg
se reúne todos los años en Suecia. Más de un centenar de las personas más ricas y
poderosas del mundo reunidas en total reclusión para discutir los problemas del mundo,
algunas, de las más influyentes de Europa y Norte América para discutir de negocios y de
alta política. La reunión es "privada", así que nadie tiene que temer ser
citado por la prensa. El encuentro para este año se celebró durante los días 24 y 28 de
mayo en Stenungsund. La corporación sueca Inversiones Wallenberg, anfitriona del evento,
reservó la totalidad del hotel Stenungsbaden, situado en una isla, en la costa oeste de
Suecia. La Policía Secreta sueca, SÄPO, se responsabiliza de los participantes suecos y
de la vigilancia del perímetro del hotel y de las proximidades. Los destacados
participantes extranjeros tienen protección de sus respectivos servicios de seguridad
estatales. Estos han contactado al SÄPO y han obtenido permiso para llevar armas. Alguien
como Henry Kissinger todavía tiene protección del Servicio Secreto de los Estados
Unidos.
"Los sumos sacerdotes
secretos del capitalismo y la globalización", dicen sus críticos.
"Tonterías" -dice el ministro de comercio [sueco], Leif Pagrotsky, integrante
del grupo-, "la reunión sirve al propósito de reducir los prejuicios y los malos
entendidos". El grupo Bilderberg es descrito a menudo como un tipo de masonería, en
el que los poderosos del mundo, en secreto, establecen las líneas por las que el capital
ha de moverse, sin que interfiera la gente ni la opinión pública. En internet y en los
archivos de la prensa, incluso en la de los grandes, hay poco que encontrar sobre el grupo
Bilderberg. Lo que se encuentra es la conspiración de siempre y no ningún relato real de
lo que verdaderamente sucede en las reuniones.
Reuniones
secretas desde hace casi 50 años
El grupo se formó en
1954, por iniciativa holandesa y recibió el nombre del hotel en el que se celebró la
primera conferencia (Hotel Bilderberg). Hubo mucho que hacer con estrechar los lazos entre
América y Europa a la vista de la amenaza soviética y del comunismo. El Príncipe
Bernardo de Holanda hizo de cara visible de la reunión. Según Carl Bildt, que ha
participado en seis reuniones, "hay varias conferencias de esta clase, en las que se
reúnen gente y discute temas de especial importancia. Casi todo el rato tienen lugar bajo
lo que se denomina la regla de Chatham House, que significa que se puede usar la
información pero no se pude decir quién lo dijo. Esto es normal. Bilderberg es un grupo
antiguo y con mucho mérito. Existen otros que son más dinámicos. Las discusiones pueden
versar sobre numerosos temas, en una ocasión hubo una auténtica batalla acerca de si
debían o no tomar sanciones contra Austria". El profesor Anders Aslund, investigador
del pacifismo en la Fundación Carnegie de Washington y antiguo consejero económico del
gobierno ruso dijo: "Bilderberg es una red privada de personas influyentes de Europa
Occidental y Norteamérica. Aproximadamente ciento diez personas participan cada año. La
idea es debatir cuestiones políticas y de alta economía". Según Aslund algunos
asistentes casi siempre participan, como Jurgen Schrempp (Daimler-Chrysler), Conrad Black
(The Telegraph, Canada), Bertrand Collomb (Lafarge), los directores de los Bancos
Centrales de Alemania y Francia, Giovanni Agnelli (Fiat) y los máximos responsables del
FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Otros asiduos asistentes
son Paul Allaire (Xerox), Vernon Jordan (Lazard Brothers) y la directora del Washington
Post, Katherine Graham, o su hijo. Con frecuencia asiste Kenneth Clarke, antiguo Ministro
de Finanzas del gobierno conservador en el Reino Unido. Hay también representantes
sindicales y socialdemócratas como Peter Mendelsohn . Los temas a tratar cubren
normalmente Rusia, Japón, China, grandes cuestiones económicas como la cooperación
este-oeste y los Balcanes.La reunión de este año ha sido dada a conocer en primicia
mundial por el periodista Peter Bratt, del diario sueco Dagens Nyheter.
Detractores
El antiguo portavoz del
partido verde sueco (Miljöpartiet), Birger Schlaug, es uno de los críticos del grupo
Bilderberg. Según Schlaug, el grupo actúa como una élite secreta no porque sean
malvados sino porque creen en lo que están haciendo. El capitalismo internacional quiere
eliminar todos los obstáculos a la globalización y todos los obstáculos para que el
capital se mueva libremente, sin restricciones como el medio ambiente, la responsabilidad
social o los derechos humanos. Según Schlaug, los miembros del grupo, tanto liberales
como socialdemócratas, han llegado a una visión común del papel del capital en la
sociedad y añadió "lo que me indigna es que los participantes nieguen que las
reuniones carecen de importancia cuando de hecho han acaparado un poder inaudito y
descontrolado".